De vuelta al Paseo Marítimo 

21.09.2026

Nuestro artículo sobre el Paseo Marítimo, publicado en el número de agosto de 2026 de esta publicación, ha calado entre nuestros políticos municipales, tanto en el equipo de gobierno como en la oposición. Nuestro alcalde se presenta ahora como un ferviente defensor del Paseo y de su continuidad, mientras que a la oposición le han entrado las prisas por preguntar y denunciar. Repasemos la historia (solo datos contrastados) y planteemos después las preguntas que, a nuestro parecer, continúan sin respuesta. 

Vamos con la historia

Nuestro Paseo Marítimo, al menos el tramo que va desde la calle Duero hasta l'Estany, está ligado al Puerto. En 1993 el MOPU completó la regeneración de la playa con arena de los fondos marinos de Vallcarca y el Estado otorgó al Ayuntamiento una concesión sobre el Paseo por 30 años. En 1997 se construyó el tramo entre las calles del Duero y de la Garona.

En 1999, dado que el Puerto (construido a mediados de la década de los 70 como un pantalán y una zona en isla) estaba obsoleto y afectaba a las playas, el Estado propuso incluir en sus presupuestos una partida de 700 millones de pesetas para financiar el nuevo Paseo a cambio de derribar el Puerto. El Ayuntamiento no aceptó la propuesta y optó por defender la continuidad del Puerto.

En el año 2000 finalizaba el plazo para ejecutar las obras del Paseo en el tramo entre la calle del Tàmesi y l'Estany. Aquel mismo verano el Ayuntamiento inició las obras de construcción y continuó la negociación para salvar el Puerto. Tras diversas gestiones y sucesivos proyectos de remodelación del Puerto se logró la aprobación del Estado y se pudieron iniciar las obras. En 2007, tras esta remodelación, se construyó el tramo Tàmesi-Garona que unía los dos lados del paseo, completando así todo el frente litoral del municipio desde la calle Duero hasta la Carrerada d'en Ralet (casi 5 kilómetros de longitud).

Acabaremos la historia con dos datos muy importantes. Al ser una concesión otorgada en 1993 por 30 años, tendría que haber vencido en 2023. En los periodos 1999-2001, algunos meses de 2003 y de 2007 a 2011, nuestro actual alcalde fue concejal de Urbanismo y Obras, de Urbanismo y Medio Ambiente y del Área "Proyecto Ciudad", además de representante del Ayuntamiento en el Puerto en el periodo 1999-2001.

Preguntas para el Alcalde

Dado su cargo, empezamos por nuestro alcalde. ¿Desconocía la fecha de vencimiento de la concesión de 1993? ¿Solicitó al Ministerio, antes de 2023, una prórroga? ¿La solicitó después? ¿No solicitó nada, dejando la vía abierta para que el Ministerio pueda ordenar su demolición? ¿Solicitó directamente su demolición? Esta pregunta es muy importante dado que, en un informe de marzo de 2026, encargado a la consultora SINOB Mobilitat, titulado "Actualización del Plan de Reordenación del Aparcamiento Regulado Público", aparecen diversas secciones donde se ha desplazado la franja peatonal al espacio de rodadura de vehículos para ganar espacio de playa: el Paseo ha desaparecido y ha sido sustituido por la playa. ¿Cómo llegan unos planos técnicos de 2026 a dibujar un litoral sin Paseo, si la posición pública del alcalde es defenderlo? Si fuéramos malpensados, podríamos sugerir que nuestro alcalde quiere derribar el Paseo y le parece que el Ministerio podría ser un buen chivo expiatorio.

Un dato adicional. Nuestro alcalde ejerció responsabilidades en el ámbito del urbanismo municipal y, en el periodo 1999-2001, fue representante del Ayuntamiento en el Puerto, por lo que podemos suponerlo conocedor de la concesión de la explotación otorgada a la sociedad Port Segur-Calafell, S.A. y de la normativa catalana de Puertos. El puerto actúa como una barrera física que provoca la erosión de las playas situadas a poniente. ¿Ha solicitado el alcalde la colaboración de la sociedad Port Segur-Calafell SA para minimizar este efecto? ¿Conoce el alcalde las obligaciones que la normativa catalana de costas y el acuerdo de concesión imponen a esta sociedad sobre el mantenimiento del litoral y las playas de su entorno inmediato?

Preguntas para la oposición

La ciudadanía espera que quien se presenta a unas elecciones municipales conozca el municipio y sus problemas. Preguntamos, pues, a los grupos de la oposición: ¿conocían la fecha de vencimiento de la concesión del Paseo antes de la denuncia del PP? ¿Cuándo conocieron la existencia del estudio de SINOB Mobilitat y qué gestiones hicieron a partir de ese momento? ¿Plantearon al Pleno, por escrito, alguna pregunta formal al respecto antes del verano?

Reflexión final

Los hechos contrastados son estos: una concesión de 30 años que venció en 2023 sin que conste una prórroga formalizada; un informe técnico de 2026, encargado o gestionado por el propio Ayuntamiento, que dibuja un litoral sin Paseo; y un alcalde que hoy se presenta como su defensor. Esta contradicción entre el discurso público y el documento técnico es, a nuestro parecer, lo suficientemente grave como para exigir una explicación clara y con fechas del equipo de gobierno.

La espada de Damocles que pesa sobre Calafell es que, según la Ley de Costas, una vez vencida la concesión de 30 años, el Estado puede imponer la restitución del estado original del Dominio Público Marítimo-Terrestre, salvo que se tramite una prórroga vinculada a criterios de emergencia climática. ¿Quién pagará este coste?

En cuanto a la oposición, la exigencia que podemos sostener con los datos que tenemos es más modesta: que fiscalice con la misma intensidad con la que ahora denuncia, y que lo haga con hechos y calendarios verificables, no solo con declaraciones o intervenciones en Instagram y TikTok.

La ciudadanía de Calafell no necesita más relatos falsos, ni de un lado ni del otro: necesita fechas, documentos y respuestas concretas sobre el futuro del Paseo. Continuaremos preguntando e investigando hasta obtenerlas; en todo caso, hay una pregunta que la ciudadanía de Calafell se puede hacer legítimamente: ¿nos ha mentido el alcalde?

Grup Opinió Calafell

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